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viernes, 14 de diciembre de 2007

LA GRADUACION DE MI HIJA

graduacion1


Les había adelantado que viajaba con varios propósitos: uno de ellos

era participar en la ceremonia de graduación mi hija. Con 16 años se

bachillera y se alista para ir a la Universidad.

Qué orgulloso me siento de mi niña.

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Después de la ceremonia vino la fiesta y la cena.

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Bueno; estas muchachas insistieron en bailarme al ritmo de palo de mayo

¿se animan?

Homero.


graduacion4

lunes, 6 de agosto de 2007

SI PUDIERA VIVIR DE NUEVO... (LO QUE ME DIJO ELLA) PARTE I

abuela


“Mi madre cuando murió eramos pequeña
mi hermana y yo.

Nuestro padre era un dueño de hacienda
que nunca quiso hacerse cargo de nosotras.

No podía pasearse en el pueblo
con dos hijas bastardas.

Nunca conocimos a nadie de su familia;
sus padres eran jornaleros de estacion
en los cafetales del norte del país.

Ella se vino a la capital a probar suerte;
pero la suerte nunca le sonrie a los pobres
hijo…

Me casé con un hombre trabajador
pero borracho y mujeriego
aún así lo respeté como mi marido
y me dejó por otra.

Nunca mas me casé con otro hombre
para no darles mal ejemplo a mis hijos.

Nunca fui a fiestas ni al cine
no conozcí las playas
ni lo centros de baile.

Tuve mis enamorados como toda mujer jóven
pero nunca les hice caso
y creo se cansaron de cortejarme.

Me guardé para nadie
por que en realidad no esperaba a nadie
que llenara su ausencia.

Hijo….
si pudiera vivir de nuevo
haría todo lo que no hice…”

Eso fue lo que me dijo mi abuela
en el lecho de muerte.

Homero.

viernes, 3 de agosto de 2007

UN DIA DE SUERTE PARTE II

moneda en la calle


Mientras pensaba en todo
lo que iba a comprar con mi tesoro
acariciaba con mis dedos la moneda
y le sacaba lustro
con el ruedo de mi pantalón corto.

Sólo para que tengan una idea
de lo que estoy hablando
los helados costaban un centavo
y con diez centavos se compraba medio kilo de carne.

Entré a clases
y todo el día
pasé pensando
si compro esto que si compro lo otro
si ahorro algo para el futuro
y cuanto le voy a dar a mi mama para la comida.

Regresé alegre a mi casa
y me fui directamente a buscar a mi padre
Ya estaba en casa
trabajando en el taller
cepillando una madera.

Papa Papa
mirá lo que me encontré
una moneda de cinco reales.

Mi padre me tomó fuerte
con sus dos manos
y en tono serio y enérgico
me dijo que le dijera la verdad
que de donde había tomado la moneda...

Yo le dije que me la había encontrado
en el camino que va a la escuela

Me reprendió severamente
diciendo que ese dinero
lo había perdido una persona honrada y trabajadora
y que a esta hora estaría lamentando la pérdida.

Yo le explicaba infructuósamente
una y otra vez que no había nadie
cerca del lugar y que su dueño no aparecería.

¡No hay nada mas que hablar Homerito!

Me dijo en tono tajante y seco.

Ese dinero no le pertenece a usted
y lo va a ir a poner
exactamente en el lugar que se lo encontró.


Miré con los ojos llorosos a mi padre
pero le hice caso.

Enrumbé mi camino de regreso
al lugar donde había encontrado
mi tesoro furtivo.

Con las grandes tentaciones
comiéndome el cerebro...


La pongo o no la pongo
a lo mejor no se da cuenta...

Escondo la moneda
y me la gasto poco a poco...

A final le hice caso a mi papa
con todo el pesar del mundo
dejé la moneda en el lugar
donde la había encontrado.

Llegué a la casa con los ojos llorosos
y me le presenté a mi padre
que seguía trabajando en el taller.

Informe Homerito

¿dejó la moneda en su lugar?

Sí papa; lo hice...

Mi padre se metió la mano a la bolsa
y se sacó una moneda nuevecita
de cinco reales y me la dió

Te la has ganado hijo por tu honradez.

¡Sea honrado siempre!

Años después supe por mi mama
que mi papa me había seguido
a prudente distancia
para comprobar si ponía o no
la moneda en su lugar.

Si no lo hubiera hecho
me hubiera malmatado a palos...

No quiero ni pensarlo...

Esa es una de las grandes lecciones
que le dió mi abuelo Don Homero a mi padre.


Homero.

miércoles, 1 de agosto de 2007

UN DIA DE SUERTE PARTE I

Escuela 1949


Me levanté como siempre bien temprano
no había salido el sol.

Me estaba bañando con un balde de agua
y una pana vieja del lavandero del patio.

Estaba helada el agua
a la primera "paneada"
se me había espantado el sueño.

Mi desayuno no era nada complicado
una taza de café negro sin azucar
y un bollo de pan.

Por que mi familia era muy pobre
y en mi casa no se compraba azucar
para el desayuno.

Mi papa ya se había levantado
y se estaba alistando
para irse a trabajar;
era un obrero de una fábrica metalmecánica
en Tipitapa;
el municipio mas cercano a Managua.

No se por qué trabajaba de eso
si en realidad era carpintero.

Supongo que no había mucho trabajo
en su oficio.


Se iba a pie todos los días.

Caminaba como unos diez kilómetros
para llegar a su trabajo;
por que no había ni autobuses ni taxis
y aunque hubieran existido
mi padre no ganaba mucho para costearse
el transporte.

El "Maitro Homero" le llamaban
y era bien querido en todo el barrio
se dedicaba en sus ratos libres
a fabricar en el torno
con pequeños trozos de madera
trompos; de pino y guayacán
boleros, boliyoyo, carros y hasta yoyos.

Siempre decía que había que fabricar
juguetes para los chavalos
a bajo costo.

Y en verdad eso hacía.

Cuando se abría la liga de beisbol en el barrio
le encargaban fabricar bates
y si no teníamos para comprar
bola "smith" gringa
pues la hacíamos de hilo y trapo.

Saliendo mi papa de la casa
iba detrás de él
y como siempre me recomendó
que me portara bien.

Comencé a caminar a mi escuela;
quedaba cerca del centro de la ciudad
como una hora de camino a pie.

Me distraía viendo los árboles a la orilla del camino
y la poca gente que transita a esas horas por el lugar
pequeños comerciantes
que se dirigían con sus productos
al Mercado Oriental.

Iba un tanto distraído cuando miré
una moneda de "cinco riales"
es decir, de cincuenta centavos;
caída en medio de la calle de tierra.

Mi ojos brillaron de alegría
volví a ver a todos lados
la recogí rápido
y me la guardé en una de las bolsas de mi pantalón.

Me había encontrado un tesoro...


(continuará...)

Homero.

domingo, 22 de julio de 2007

¿JUGAMOS AL PEGUE...?

dispositivos

Aprovechando uno de los tantos ratos que no tenemos luz. Me senté con mi hijo de 11 años en el porshe de la casa y le pregunté si quería jugar al pegue…

¿Qué es eso? Me preguntó.

Su pregunta me sacó de balance.

Pues un juego que juegan los chavalos… ¿Los chavalos?

Le pregunté si nunca había jugado “un, dos, tres, punto” o “landa…” y a todos me contestó que no; mientras seguia jugando con su teléfono nuevo con mp3.

Mi corta conversación con mi hijo me hizo reflexionar que no en vano las civilizaciones milenarias; aseguran sus cimientos a través de la tradición oral de padres a hijos…no es con libros solamente es oral…contado y representado.

Juguemos con nuestros hijos.

Si no una parte de nuestra historia y de nuestra cultura morirá inevitablemente.

Homero.

martes, 19 de junio de 2007

MI TIA ABUELA ROSITA Y MI ABUELA YECA...PARTE II

Fuego de leña

Mi abuela y mi tía
crecieron;
se hicieron señoritas.

A disgusto de mi tía Rosita,
quien era 4 años mayor que su hermana;
Mi abuela Yeca
se casó con mi abuelo materno

Era mi abuelo Ricardo
un maestro ebanista empírico
tan bueno con la madera
como con el licor y las mujeres.

En la época que les tocó vivir,
los hombres trabajaban como peones jornaleros
o como obreros en la fábricas
y todo los sábados sin excepción;
el día de pago;
se iban resolver el mundo a las cantinas
y dejaban en los vasos de aguardiente sus salarios.

"LLegados" o llevados a rastra hasta su casa.

Comenzaban a golpear incesantemente a su mujer
y a sus hijos;
por no haber comida caliente en la cocina.

Mi abuelo Ricardo nunca le pegó
a mi abuela Yeca
pero la mala vida que le dió
ya era suficiente.

Nació mi tío Ricardo y nació mi madre
con 7 años de diferencia

¿un descuido?

¿una furtiva pasión
por los buenos años de noviazgo?

No lo se

Sólo mi abuela o mi tía podrían aclararlo.

Mi abuela Yeca
no tardó mucho en dejarlo.

Como en muchas familias pobres
comenzaron a trabajar duro
vendiendo leña, carbón, leche y cuajadas
queso y dulces

Mi tía preparaba con esmero
vinagre extraído del plátano remaduro

Cuenta mi madre
que todo ese trabajo
fue una buena parte para pagarles sus estudios.

A la princesa de la casa
Ella.

La princesa que aprendió a trabajar
con el molino y los libros.

La princesa que conoció a mi padre.

Mi tío Ricardo nunca pudo estudiar
era el hombrecito de la casa
era el burrito de la casa
en todo el sentido de la palabra.

Pero eso es otra historia.

Mi tía Rosibel acostumbraba
a reprenderte o aconsejarte
con refranes.

"No sé y no puedo es la defensa del haragán"

Todo el barrio las quería
le regalaban un bocado de comida
a todo el necesitado que pasaba por su casa;
aunque sea frijolitos con tortilla...

Siempre cocinó con leña
toda la vida
nunca quiso utilizar el gas propano
ni el horno eléctrico
nunca.

Toda su vida vivió en la mas absoluta
modestia
alejada de la vida urbana
en medio de sus plantas y sus animales
de granja.

Nunca compró vasijas ni cristalería
nunca tuvo comedor

Solo una mesa de madera rústica
para todo.

Nunca tuvo un frigorífico
tenía una gran tinaja de barro
en la que siempre había agua fresca.

Cuando tuvimos que trasladarla a mi casa
por razones de enfermedad
se puso triste
como los chocoyitos
pedía siempre que la devolvieramos a su
terreno para morir en paz.

Era como si le hubieramos arrancado de tajo
un trozo de alma...


He aquí su máxima;
su paradigma
su filosofía de la vida:


NADA TENGO, NADA ME FALTA Y TODO ME SOBRA...


Murió de cáncer de colon;
según diagnóstico,
asociado al humo que expide
la leña...


Sí la misma que encendía
en la casa del abogado
cuando era una niña


La pobreza mata...

Te amo Tía Rosita
desde aquí te digo
lo que nunca pude decirte
en tu lecho de muerte...

Homero.

domingo, 17 de junio de 2007

MI TIA ABUELA ROSITA... PARTE I

Old Woman

Toda una vida entregada al trabajo para sobrevivir
y construir su proyecto de vida.

Nunca se casó por que decía que no quería mantener
a un marido borracho y holgazan.

La historia de mi tía Rosita y mi abuelita "Yeca"
es la historia de miles de mujeres en el mundo.

Su madre una trabajadora agrícola de estación
venida de las montañas del norte del Nicaragua
jovencita, se metió con el dueño de la Hacienda
y le tuvo 2 niñas.
Mi abuela y mi tía abuela materna.

Siempre fue su concubina.
Ellas unas "bastardas"

La tenía en un rancho de paja en un rincón
de su finca;
y a su esposa, en la Casa Hacienda.

Por un disgusto con el señor mi "bisabuelo"
se murió mi bisabuela de una congestión
y dejó en la orfandad a sus dos niñas
menores de 14 años.

Nunca se hizo cargo de ellas
y fueron entregadas como "hijas de casa"
a la familia de un abogado de la ciudad
ganando el equivalente a un euro al mes.
Mas comida y techo.

Se levantaban a las 5 de la mañana
para prender el fuego de leña
echar tortillas y preparar el café;
el señor abogado
tenía que estar desayunando
a las 6 de la mañana.

Entre mi abuela y mi tía Rosibel
hacían todas las labores de la casa;
lavar ropa, planchar, cocinar,
limpiar el patio y la casa;
preparar dulces y mermeladas,
cocer y bordar ropa.

Como eran chavalas muy fuertes
se dividían el trabajo
terminaban su jornada laboral
a las 9 de la noche.

Hora en que se apagaban las luces...

El señor abogado nunca les dió estudio.

A la hora que se apagaban las luces
mi tía Rosita se iba a escondidas
a la biblioteca del señor abogado
y con una vela encendida
para que no la detectaran
aprendió por sí sola
a leer y a escribir.

Cuenta ella que se leyó
casi todos los libros de literatura
universal de la biblioteca del señor abogado.

Con ella aprendí a leer
La Moza Tudor; Gabriela Mistral,
Las mil y una noche, Ruben Dario,
Walt Witman, Edgar Allan Poe,
Baudelaire, Goethe...
por mencionar a algunos.


Cinco años después;
con el ahorro de todo el dinero
que les pagaban
se compraron un terrenito
y se fueron a probar suerte.

Ya no aguantaban trabajarle al abogado.

Construyeron un ranchito
donde nació mi madre....


(Continúa...)

Homero.

lunes, 11 de junio de 2007

LO QUE PARECE SER NO ES... LA VERDADERA HISTORIA

PENSANDO 1

Bueno mis amigos ha llegado la hora de resolver la verdad de esta historia como se los había prometido:

1. Enrique y Sofia son médicos recuerden la sirena "emergencia" dijeron los dos. Una pareja cualquiera no dice eso. Ellos están en un Bar Restaurante cerca del Hospital donde ellos trabajan; la ambulancia pasa por la calle y dobla la esquina...el hospital está cerca a la vuelta.

2. Ella va a entrar a turno;sabe que hay problema con la pasada de la ambulancia; por eso está preocupada y consulta el reloj a cada momento. Ella y Enrique saben eso.

3. Ella es la esposa de Enrique. Ya lo dijo Batsi, Carola y Maria; aunque deducido de manera diferente.

4. Marlene es amante de Enrique ella trabaja en ese lugar ¿Pero por qué lleva Enrique a su esposa alli? Sencillo: la cercania del Hospital ella va a entrar a turno; controlan la pasada de la ambulancia y a Marlene no le tocaba trabajar ese dia.

5. La llegada de Marlene lo saca fuera de base "palidece ligeramente" Enrique sabe que se va a armar un clavo y necesita actuar rápido utilizando los recursos que tiene. No solo es médico es el Director del Hospital. Es el ùnico que se puede mover con esa libertad incluso de llevar a cenar a su esposa que también es médico.

6. Pero ¿por qué apareció Marlene? Recuerden la discusión de los dos (Enrique y Marlene) en la barra; por que necesitaba dinero; le pide dinero a Vicente que es el que administra el lugar. Por eso llegó Marlene al lugar y se lleva la sorpresa de ver en el lugar a Enrique con otra.

7. Pues bien; superado el nerviosismo inicial de Enrique recuerden que es médico al igual que Sofia; le susurra al oído que ha llegado Marlene una paciente de él y que necesita decirle algo. Sofia no se inmuta; no se molesta por que ella es médico y es normal que los mèdicos hablen con sus pacientes en cualquier lado. Licencia de una profesión liberal. Su jugueteo con las servilletas no es por celo es por que está preocupada por el paciente que trasladaba la ambulancia; sabe que la noche ya se le arruinò pero no por Marlene. Ella no le para bola a Marlene.

8. Resuelto eso inicial; Enrique disimula saludando en la mesa vecina pero es para sacar el celular y llamar al Hospital; al médico de turno que le va a entregar a Sofia. Pregunta por el caso y le dice que llame a Sofia para que le vaya a ayudar a enfrentar la emergencia. El mèdico de turno no va a poder distinguir si es una sugerencia o una orden; mas bien le conviene hacerlo. Y efectivamente lo hace, posteriormente. El hecho que entró la llamada al celular de Sofia en la mesa es pura coicidencia pero no hubiera cambiado nada si hubiera entrado cuando Enrique estaba hablando con Marlene en la barra. ¿Y si nunca hubiera entrado la llamada a Sofia? De todas maneras tenía que irse al Hospital entraba de turno.

9. Enrique se dirige hacia la barra antes de que Marlene se desprenda hacia èl. Ella no lo hace por que su objetivo principal es el dinero que necesita le entregue Vicente.

10. El primero que reacciona para ponerse a cargo de la situación es Enrique; le reclama a Marlene porqué no está en su casa. Si ese día ella tenía libre. Además iría donde ella mas tarde; cuando fuera a dejar a su esposa al hospital. Marlene le contesta que fue por que necesitaba dinero y le pregunta con quien está. El le dice que con una colega del Hospital y es cierto pero no le dice que Sofia es su esposa. Recuerden que el nunca la iba a llevar allì en presencia de Marlene. Marlene por supuesto no se molesta; es verosímil lo que le dice Enrique. Repito está haciendo uso de toda la licencia que le da ser médico.

11. Aclarado el punto; la invita a irse a sentar a la mesa. Era lógico, no la iba dejar asediada por los clientes que estaban en el bar. Ni tampoco era propio dejar a Sofia, su esposa, en la mesa. El tipo necesita ganar tiempo para que entre la llamada telefònica a Sofia; pero la llamada nunca entra y tiene que jugársela. Por eso se va despacio hacia la mesa donde està Sofia.

12. Cuando se sientan en la mesa, por supuesto que la esposa está a la derecha de Enrique pero eso no molesta a Marlene por que Sofia ya estaba allì. No se iba a molestar por ese detalle. La parte mas dura para Enrique era como presentar una a la otra. Caperucita dió en el clavo. La forma en que lo hizo, muy hàbil por cierto, como cirujano con bisturì en mano.

Las presenta; y las dos mujeres se dan la mano con informaciones diferentes. Sofia, la verdadera esposa no se inmuta sabe que es ella. Y Marlene ¿qué puede decir? es un halago de su hombre. Todo sale bien para él; las dos mujeres son engañadas. Tal como lo dijo Julian y Caperucita.

En eso entra la llamada...al celular de Sofia...a esa altura Enrique sabía que lo había "salvado la campana" pero su nerviosismo se deja ver "sudaba copiosamente"

Sofia se tiene que retirar; ella tampoco se sorprende por la llamada...ella presentía que había una emergencia...

Enrique le susurra algo al oìdo "que te vaya bien amor...nos vemos en casa" eso lo ponen ustedes o lo cambian si quieren...

Lo del no hacerse acompañar por Enrique hacia la salida es cortesìa de mujer profesional. Sabe que Enrique tiene que atender a su "paciente".

LO QUE PARECE SER NO ES...

Vamos a lo último la esencia y espíritu del texto Sofia, Marlene, Vicente y Enrique

Sofia y Marlene son dos buenas mujeres que se ganan la vida de forma diferente.

La dos son mujeres engañadas por un hombre con poder y clase. Enrique.


En el caso de Marlene no es ninguna zorra; ella trabaja allí, saludar a los clientes y sonreir con ellos es su trabajo. Tampoco andaba siguiendo a Enrique ni menos buscando hombre. NO...

¿Y Vicente? Es un compañero de trabajo de Marlene; es su amigo que la saca del clavos. Por eso le da un beso de esa manera con cariño y agradecida con el amigo. Dos veces le dió las gracias.

Finalmente, Enrique el "redomado y maquiavélico sinverguenza..." como lo definió Julian. El no buscó esa situación; no le llevó la querida a la esposa pero no tuvo empacho en adecuarse a las nuevas circunstancias "¿Que vamos a ordenar amor?...Y ambos se tomaron de la mano..."

Ni Sofia ni Marlene tienen culpa de nada.

Por esta vez le salieron bien las cosas al bandido.


LO QUE PARECE SER NO ES...

Todo está en el texto.

No hay trampas.

Cada uno de nosotros somos responsable de la lectura que de él hicimos...

Un abrazo a todos.

Homero.

sábado, 9 de junio de 2007

LO QUE PARECE SER NO ES...

amantes2



PARTE II “EL ENCUENTRO”


Enrique se detuvo un momento
en una mesa vecina;
dijo algo en tono jocoso
dando palmaditas en la espalda
de uno de los ocupantes;
quienes miraban extrañados su proceder;
con disimulo sacó el celular
e hizo una llamada rápida...

Sacó un cigarro
lo encendió
y siguió caminando hacia la barra
no sin antes
darle lumbre
a una dama que se encontraba en el pasillo.


El lugar estaba lleno...


Sonaba “Bridge over troubled water”
de Simon & Garfunkel...

“...And pain is all around
like a bridge over troubled water

I will lay me down
like a bridge over troubled water
I will lay me down...”


¡Marlene!

llamó suavemente el Bar tender


Marlene estaba distraída
mirando a Enrique
mirando a Sofía
y repartiendo sonrisas
a todos los galanes
que pasaban por donde estaba ella
rumbo a la calle....




¡Marlene!._ volvió a repetir...

¿Me llamaste Vicente?

El Bar tender asintió con la cabeza.

Marlene
se inclinó sobre la barra
dejando ver
sus perfectos muslos
dados a hacer en el cielo
usaba una braguita muy pequeña
de encaje fino
fácil de adivinar
a través de su vestido negro atrevido y ralo.

Olía a mujer recién bañada...

Vicente le entregó discretamente un fajo pequeño de billetes

Gracias... le dijo Marlene
tocándose sus labios
con el dedo índice de su mano derecha
y acariciando después los
labios de Vicente
que sonreía con ella...

Gracias...dijo nuevamente...

Enrique observaba la escena
a prudente distancia...

Hola Marlene...

Hola Enrique...

Sofía había terminado con las servilletas
puestas en la mesa
era un cerro de bolitas
chiquititas...
arrugaditas...

Su mirada se había tornado cansada
furtiva...

De lejos parecía que Enrique le daba
explicaciones a Marlene
gesteaba con ademanes
mesurados

Sofía consultó su reloj
las ocho y treinta de la noche...

Enrique posó suavemente
la mano en la espalda de Marlene
y le indicó
la mesa donde se encontraba Sofía...

Caminaron despacio
Enrique rebasó con agilidad
la figura de Marlene
y llegó unos momentos antes
a la mesa

Sofía sonrió ligeramente...
Hola...
Hola... contestó Marlene

Enrique
invitó a Marlene
a sentarse a la mesa
justo enfrente de Sofía
él se sentó
en medio de las dos
damas elegantes y bellas.

A la izquierda estaba Marlene
A la derecha Sofía

Tomó aire..

Enrique
volvió a ver rápidamente a las dos;
colocó su mirada
exactamente al centro de la mesa
y extendiendo sus manos
una hacia la otra
dijo en todo suave pero firme

TE PRESENTO A MI ESPOSA...

Las dos mujeres se miraron de frente
y sonrieron
extendieron sus manos al mismo tiempo
y dijeron:

¡Mucho gusto!

Sofía...

Marlene...



Sonó el celular de Sofía
se levantó de la mesa
haciendo un gesto de disculpa
y se retiró a conversar privadamente
al otro extremo de la ventana
que da a la calle.
Consulta nuevamente su reloj...


Enrique sudaba copiosamente
sacó un pañuelo blanco de lino
con su iniciales bordadas con hilo de oro
y se secó el sudor de su frente

Marlene observaba
a los galanes que se encontraban en la mesa vecina...

Sofía se acercó nuevamente a la mesa...
Se ha presentado una emergencia
y debo retirarme
Mucho gusto Marlene...

Enrique se levantó de la mesa
murmuró algo a Sofia
esta sonrió ligeramente
tomó su bolso
y se despidió con un gesto.

Te acompaño a la puerta...le dijo Enrique
no es necesario.., no te molestes...

Hasta luego...
Hasta luego...

Sofía volvió a consultar la hora
dijo una maldición entre dientes
y aligeró el paso hacia la puerta de salida

Adios le dijo a Vicente

Adiós señora...pase buenas noches...

La atmósfera de pronto volvió a recobrar
sus colores vivos...



Bien


¿Que vamos a ordenar amor?

Y ambos se tomaron la mano...

(Fin de la Historia)


Lo que parece ser no es...

¿Puede alguien contarme la verdadera historia?

Homero.

viernes, 8 de junio de 2007

LO QUE PARECE SER NO ES...

cenando 1

PARTE I “LA CITA”


Llovía copiosamente.

Agarrados de la mano
Enrique y Sofía
observaban
idos por la ventana
los coches y la gente
en un ir y venir
con rumbos y tiempos diversos...

Había entrado el invierno
con sus olores a tierra mojada
ha sudores mezclados
con tristezas y soledades despiertas
detrás de las ventanas

La ciudad despedía
olores a cloaca y a hollín de las fábricas

Se oye el ulular de una sirena.

Con sus colores rojo y azul
una ambulancia circula
a gran velocidad
chapoteando los charcos de la calle
en un asiento viaja la muerte
y en el otro la esperanza...

¿Quien llegará primero...?

Dobla por la esquina del fondo...
al final de la calle
llena de sombras y centellas..

Emergencia. _ murmuran al unísono.

En la acera
pasa frente a la ventana
un anciano indigente
y extiende la mano
pidiendo
abrigo y pan
a su desventurado cuerpo.

Saca una mueca por sonrisa;
no puede con los ánimos
remojados y fríos.

Unos niños revolotean
cerca de él
y se burlan de sus harapos
por vestimenta.

Son niños de la calle
desventurados
como el anciano indigente.

Como el otro anciano
cruzando la esquina
quien,
agazapado debajo de un pedazo de plástico
contemplaba resignado
como se le iba la vida
por las alcantarillas...

En la pulpería de la esquina
una señora agarrada
de la mano de sus hijos
discute acaloradamente
con el pulpero
por el precio del pan
y la taza de frijoles cocidos
Han subido el precio
por la mañana
y ella no se ha enterado;
muchas bocas que alimentar
y menos pan y frijoles...

¿Otra cerveza señor?
¿Algo mas para la señora..?

Ha irrumpido el mesero._ cortésmente

Le avisamos._ contestó Enrique por los dos.

Sofía
era una mujer hermosa y joven
de trato educado
y buen vestir.

Exquisita.

Sus ojos brillaban
como dos estrellas
robadas al firmamento.

Se miraba feliz
estaba feliz.

En eso entró al local
otra mujer hermosa y elegante;
con una habilidad desmesurada
se desprendió de su gabardina
y se la dio
al Jefe de los meseros.

Se acercó a la barra a saludar al Bar tender
y le dijo algo en voz baja.

Tomó con un ligero ademán
uno de los menú conservados en la barra
y fingió estudiarlo.

¿Vas a tomar algo Marlene?

Lo de siempre; un vodka con naranja.

Enrique la divisó
a lo largo del salón
y palideció ligeramente.

Con disimulo soltó la mano de Sofía
le dijo algo al oído
y se levantó de la mesa.

Caminó despacio hacia la barra
ensayando sonrisa y pose
planchó rápidamente con sus manos
la camisa
alisó el pelo
y acomodó sus anteojos.

Sofía observaba fijamente
pero no dijo nada.

Tomó entre sus manos
un papel servilleta
y comenzó a jugar...

Mañana PARTE II “EL ENCUENTRO”