lunes, 19 de noviembre de 2007

¿VEINTE AÑOS NO SON NADA?

carcel




"Flechita" acaba de salir de la cárcel; fue condenado a 30 años de prisión en 1988 por un crímen que no cometió: Asesinato. Su padrastro; el verdadero autor, nunca fue investigado, nunca fue detenido.

Fue juzgado con una ley vieja e inconstitucional (Código de Instrucción criminal) hoy felizmente derogada; y por un Juez negligente; superficial e inhumano.

Siempre alegó su inocencia dando pistas que el Juez no siguió; siendo su deber hacerlo (juicio inquisitivo; investigación de oficio). Inversión de carga de la prueba. Se presume ser culpable hasta que demuestre lo contrario. La ley nos libre de estos jueces indolentes.

Veinte años después sale por liquidación de pena por "buena conducta";por que el Estado no quiere hacerse responsable por semejante atropello a los Derechos Humanos de un hombre "duro" como el mismo se autodefinió (es analfabeto); humilde campesino que nunca tuvo un peso para pagar abogado; ni tiene ahora para "rehacer" una vida que nunca tuvo.

¿Cuantos "flechitas" habrán en las cárceles de nuestro Estado Social y Democrático de Derecho?

Homero.

19 comentarios:

Hannah dijo...

Veinte años son toda una vida, y más si han trascurrido en prisión... Es realmente terrible. A todos los "flechitas" de todas las cárceles del mundo les diría que no arrojen la toalla. Que pidan ayuda a instituciones como amnistía internacional porque irán a verlos y lucharán por ellos hasta conseguir la revisión de su caso. Y si ellos no saben escribir, que busquen en la misma prisión alguien que si sepa, pero que no abandonen nunca la reivindicación de su inocencia.
Homero, te llame "Homero o Espartako" porque así te nominaste tú cuando te presentaste en el primer comentario, ya sé que eres de Nicaragua -lo decías- y que el Otro Espartako es de Perú. Bueno, en lo sucesivo te llamará Homero.
Te voy a enlazar.
Un abrazo, compañero
Hannah

mr.pickwick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Batsi dijo...

Veinte años no son nada para quien no los ha perdido; para el que los perdió injustamente... es toda una vida.

anamorgana dijo...

Toda una vida ¡que injusticia¡ lamentablemente habra muchos otros casos que no conocemos. Que injusto que toda una vida dependa de un juez que no hace bien su trabajo. ¿ quien judga a los jueces? saludos
anamorgana

Respirando dijo...

Es una verguenza, y da miedo pensarlo porque podría pasarle a cualquiera de nosotros. Ya puse un post sobre la "injusticia" de la Justicia en mi blog, sobre el caso muy cercano de un a migo del alma, que lo ha padecido (y lo sigue padeciendo).

Estamos indefensos ante determinadas prácticas y ante determinados jueces. Y es terrible que no se haga nada al respecto.

Da para mucho el tema. Beso.

HOMERO dijo...

Hannah: la acción de organismos de derechos humanos es buena pero no suple la responsabilidad que tienen los órganos jurisdiccionales del control de la legalidad de sus actuaciones. Un abrazo. H.

libertad entre rejas dijo...

Yo conozco a más de uno...
Qué vida más dura!!!
Un beso enorme.

poesia888 dijo...

hombre yo no se como estará por allí el derecho penal pero por aquí es el cachondeo padre.... yo lo reformaba todo comenzando por la ley del menor y siguiendo por la ley de terrorismo pero para mí que los penalistas se lavan las manos y van a lo sencillo, un caso parecido al de tu historia pasa por aquí con el 11-M...

poesia888.myblog.

Hannah dijo...

Homero, por supuesto que no, y precisamente por eso existen, porque los órganos e instituciones que deberían funcionar de acuerdo a la legalidad y legitimidad de un Estado de derecho, no lo hacen, y los derechos son conculcados y pisoterados. Si los Estados que se dicen de derecho lo fueran realmente y asumieran sus responsabilidades, estas organizaciones de lucha civil y activismo no tendría razón de ser.
Pero mientras eso no es así, ahí estamos en la brecha.
Un abrazo.
Hannah

HOMERO dijo...

Batsi: de allí aquel viejo dicho "es preferible un delincuente en la calle y no un inocente en la cárcel" Por supuesto; no debería pasar ni lo uno ni lo otro; si hubiera una correcta actuación de los órganos que administran justicia. Un beso. H.

HOMERO dijo...

anamorgana: ¿Quien juzga a los jueces? Los jueces. Un beso. H.

HOMERO dijo...

Mela: leí tu post y lo comenté en mi otro blog. Las injusticias y violación de derechos humanos en el caso de prisioneros políticos. Ese es otro tema escabroso. Un beso. H.

HOMERO dijo...

libertad entre rejas: si fuera un caso aislado no me preocuparía; pero es una situación mas o menos generalizada como señala poesía 888 entonces sí es un problema. La justicia es la mejor forma de medir como anda la democracia de un país. Un beso. H.

HOMERO dijo...

poesía888: lamentablemente; no es solamente un problema de reforma de la ley. Es un problema de ética del funcionario judicial y de los órganos auxiliares de justicia (fiscales, defensores públicos, abogados). Qué alegría verte por este patio. Un beso. H.

HOMERO dijo...

Hannah: totalmente de acuerdo amiga. Considero necesario la existencia de esos órganos de derechos humanos internacionales; que sirvan como instrumentos para la solución de problemas en materia de derechos humanos, tanto a lo interno de los países como en los casos que trascienden las fronteras. (Caso de los Inmigrantes. Un abrazo. H.

Sakkarah dijo...

No hay nada que pueda recompensar el haber perdido la vida de esa forma.

Siento impotencia solo de pensar como se puede hacer algo así...

Es abominable pagar por algo que no se hizo.

Un beso.

Azul dijo...

Veinte años con todo para quien desea vivir libre, justamente y sin ataduras que corten sus anhelos y los de sus seres queridos.

Difusión...para evitar todo esto.

Bikos.

Lara dijo...

20 años es toda una vida para quien está cumpliendo condena injustamente, y hay mucha gente así.
Besos.

Capricornio dijo...

Se dice que en nuestro país en los últimos años el 90% de los casos quedan impunes.
A veces no se sabe que pensar: si enviar a cualquier Flechita para justificar la justicia, o dejar que los verdaderos asesinos sigan dandose gustos!
Otra triste realidad.