jueves, 23 de agosto de 2007

LA ESPERA Y EL INTERMINABLE PASO DE LAS HORAS...

cena servida

Estaba allí;
sentada
solo esperando

Todo estaba en su lugar
menos él.

"Le ha agarrado la noche seguro" pensó en silencio

Hacía una hora
y se habían terminado las velas de colores.

La comida
se había tornado opaca
frío el caldo
fría la carne

Caliente la cava
nadaba en una cubeta de aluminio
que hasta hace poco tenía hielo.

Guardó la comida en el frigorífico
limpió la mesa
y se fue a sentar al sofá rojo de la sala

Sus zapatos habían quedado en la alfombra
y Celeste; su gata
juguetaba con sus ribetes plateados.

Sonó el teléfono y de un salto
tomó el auricular

Armando...

Se oye un cuchicheo
una voz femenina...

¡perra...!

Tu hombre está conmigo y es mío...
una risotada y cuelga.

Palideció primero
y luego su mirada
se tornó en hoguera

Perra y cabrona
se repitió dos veces
mascullando.

Se quitó la ropa
con cierto desenfado;
de pronto todo le estorbaba;
hasta el ánimo.

Tomó unos de los cojines del sofá
y lo abrazó como si abrazara al mundo

Una lágrima asomó en sus lindos ojos marrones
pero se contuvo.

Desde el sofa podía verse en el espejo
"patas de león" que se encontraba en la sala

Estoy gorda...fea y arrugada...
por eso no me quiere.

Se le escapó un sollozo seco
pero lo reprimió de nuevo.

"Eres mi amado y mi tormento
limón y sal en las llagas de mar..."


reloj1

Miró el reloj nuevamente...
las 2 de la madrugada.

En las escaleras del piso de abajo
se escuchaba subir con mucha dificultad
al vecino.

Pobre Joel otro día borracho y sin trabajo.

Mañana va a venir Carlota
con la lata de cena para esposas;
cena para zorras y yo adelante...

Hacía dos horas y se había decidido por
dobles de "bourbon"
y cada vez que se servía
empinaba a fondo el trago
y se repetía: "salud zorra"

5 de la mañana
El llanto había corrido
el rimel de sus ojos.

Cansada
se había doblegado.

Oyó pasos
el cierre de la puerta del edificio
viene...

De un salto se puso en pie
osciló un poco
y enderezó su cuerpo.

Se fue a su cuarto
se tiró a la cama y cerró sus ojos...

Armando entró
a la casa
con todos los olores
que da la calle por la noche.

Se le acercó a su esposa
le dió un beso en la mejía
y le susurró:

Ya vine amor...

Buenos días.

No estarás molesta ¿o si?

Es que estuve trabajando toda la noche...

Homero.


mujer en su cuarto esperando

20 comentarios:

mar dijo...

Y a eso ahora se le llama trabajo...
Me gustó la historia me quedé enganchada desde el principio..
Un besito.Mar

Ximena dijo...

Estupenda historia y estupenda ella. Pero no es por gorda...fea ni arrugada que la historia tiene este desenlace. Es por falta de conciencia de que ella merece brindar acompañada y no esperar, nunca esperar.

Muchas gracias por tus comentarios en mi espacio.

HOMERO dijo...

Mar: esa es la excusa de muchos...Un beso. H.

HOMERO dijo...

Ximena: lo de gorda, fea y arrugada manifiesta en la historia una lesión en su autoestima de mujer; no es que sea cierto exactamente; si no que así se siente. Un beso. H.

Ximenita dijo...

OH la tipica mujer que siempre espera arreglada y sufriendo por los desaires de afectos del marido & el por su tardanza ni una sola llamadin el colmo su excusa deberia besarla con amor solo la mejilla que desafecto y cruel son algunos hombrecillos jijiji buen relato homero. Saludillos valee :> SALUD

Ángel Azul dijo...

Detestable ese marido hipócrita. Ya me hizo enojar ese hombre.
No se merece la mujer que tiene.
Átrapante relato pero por favor, vos que podés. dale su merecido a ese sin verguenza.
Un abrazo.

HOMERO dijo...

ximenita: como ellas...muchas...son mujeres sufridas hasta el alma. UN beso. H.

HOMERO dijo...

angel azul: vamos a ver que hacemos la historia continúa... H.

Bonnie dijo...

Puf.. vaya historia...
Trabajo, trabajo y más trabajo... es la típica excusa de casi todos...

Sakkarah dijo...

¡Qué triste! Imagino lo que sintió con esa llamada...

Un beso.

HOMERO dijo...

Bonnie:se repite en el inveterato tiempo.

HOMERO dijo...

Sak: tal vez ella lo sabía...tal vez no...es triste; claro...Un besito Sak. H.

AnGe!... dijo...

Yo mato a Armando!! Jejeje! Que duro debe ser vivir una situación así! Por eso hay tantas separaciones hoy día!

Te quedó genial el relato!! Felicidades por eso!! Besos! ♥

Martín Bolívar dijo...

No deberías trabajar tanto, je :)

el nombre... dijo...

Me parece que este hombre debería aguzar el ingenio...
No hay nada peor que agredir la inteligencia de una mujer!!!!

Tesa dijo...

Pero un día ese hombre llegará de madrugada con su excusa inconsistente y su beso de judas y ella ya no estará esperándolo. La casa fría y desangelada será para siempre su compañía. Ahogará su soledad en alcohol añorando lo que no supo retener.

Homero, cuentas muy bien esa historia, tienes mucha sensibilidad para saber cómo se sienten esas mujeres que aman y tratan de mantener ese amor mientras sus hombres las engañan con otras hembras que no valen ni la mitad que ellas.

No es repetitivo, es cierto. Me encanta venir a verte. Besos, Homero.

el nombre... dijo...

ahora sólo paso un minto, para invitarte: en mi casa, hay música folk y unas costumbres nuestras!

Chechu dijo...

Quién mentía ella o él?

libertad entre rejas dijo...

buf, dura pero me ha gustado, he estado enganchada hasta el final.
Un beso

MAYA dijo...

Homero: Que fuerte y doloroso. Si a eso se le llama trabajo, que me parta un rayo. No hay derecho, tantas horas de espera, la comida helada, el corazón destrozado y la autoestima por los suelos. Lo peor de todo la mentira y la frescura. "Estaba trabajando...no te vas a molestar". Vemos y escuchamos tanto de esto en nuestras sociedades que dan unas ganas de hacer una marcha contra estos canallas.

Prefiero una roja intensa, que diez rozadas.

Maya