domingo, 19 de octubre de 2008

LO QUE NO CUESTA...

No me salía para nada hacer esos cambios en mi vida. Estaba jodido.

Pensé que al comprar víveres y demás productos domésticos al por mayor, estaba haciendo el negocio de mi vida.

Pero no fue así; las cosas se comenzaron a utilizar con el abuso que da la abundancia.

Dos, tres, cuatro jabones en uso al mismo tiempo; al igual que los dentríficos.

Comida desperdiciada, las bolsas de basura aumentaban al igual que los perros y gatos callejeros, como clientela fija de la comida desperdiciada en mi casa.

El presupuesto no daba; en vez de ahorrar estaba gastando más con esa política desbocada de compras al por mayor.

Hubiera podido funcionar con un poco de colaboración de todos los miembros de la familia, pero no. Se creó un espejismo irreal de que "mi papa tiene dinero" por lo tanto hay que ayudarle a gastarlo.

Rico acariciar el derroche, cuando no te cuesta.

Cuanta razón tenía mi abuela al decir que "Vale más mercado caro que bodega barata."

Creo que tendré que regresar a la cultura del diario pulpería; solo se compra lo que se va a utilizar; Y, aunque sea más caro, siempre te saldrá más barato.


Homero.

7 comentarios:

M. Jose dijo...

Que razón llevas mi querido amigo...si compramos sólo aquello que de verdad necesitamos siempre será más barato porque no nos cargaremos de tanta cosa inútil. Yo procuro siempre hacerlo, aunque de vez en cuando me paso...pero lo suelo hacer
Un abrazo
MJ

Doncel dijo...

En realidad,no hace falta tanto para vivir. Muchas veces nos rodeamos de objetos inutiles y les hacemos un favor, a esta sociedad de consumo.

Un abrazo desde Barcelona.
Antonio

Runas dijo...

Yo soy de compras diarias, creo que es lo mejor, por lo menos a mi comprando así medio me salen las cuentas. Un beso

trebol dijo...

Estoy totalmente deacuerdo contigo....
Besotes

Julia dijo...

Hola Homero!!
Soy Julia (Mixcelaneas, La Coctelera). Como últimamente (bah, como siempre, ufff) anda tan mal la Cocte te escribo desde el blog de blogspot (que tenía abierto hace mucho pero en el que nunca había publicado hasta hoy. Por las dudas...
Publicaré allí y en la Cocte los mismos posts o diferentes... si hay suficiente inspiración, jeje.
Te espero por allí cuando quieras pasar. Por supuesto ya estás entre mis enlaces.
Un beso.

Neurotransmisores dijo...

Vivimos en la sociedad del derroche.

Saludos.

pau dijo...

Mi abuela me enseñó que en tiempo de escasez salía más barato comprar al día aunque más caro.
La verdad es que mi abuela nunca sufrió escasez, ni siquiera durante la guerra civil.
Mi abuelo, que la sufrió como nadie, me enseñó a administrarme, a comprar aceite, vino, atún enlatado... en cantidad; y mi compañera los consume como si le quemaran los dedos. Mi compañera ha pasado mucha escasez en la vida.
En fin... no hay nada escrito.
Ahora compro lo más barato aunque en cantidad, y se consume menos.
Parece ser que al no ser tan sabroso no hay tanta hambre.