sábado, 29 de marzo de 2008

VIAJE A WASPAM ENTRE LA TRAGEDIA Y LA MAGIA PARTE I

Eran las 5 de la mañana. Tenía que alistarme para viajar. Me levanté después de sonar insistentemente la alarma de mi celular y darme una cuantas vueltas en mi cama "Kig size" desperezándome.

Entré al baño y todavía logré mirar al sapo, que todos los días se refresca en el piso húmedo del mismo, meterse rápidamente en unos de los recovecos del patio. Abrí la regadera y mi cuerpo recibió el primer chorro de agua helada como un témpano, al
menos así lo sentí yo; cerré los ojos, mi mente estaba todavía en la cama.






Mi perra "Susie" custodiaba la puerta esperando pacientemente que saliera; me alegró que haya mejorado. Pasó dos días entre la vida y la muerte por una enfermedad bronquial y malestares estomacales; siempre le digo que no coma bolsas plásticas pero nunca me hace caso.

Me terminé de vestir y por la prisa tuve que cortar limones sin pedirle permiso al árbol; se que no es temperamental pero si se disgusta no me dará frutos en un tiempo.

¡Qué rica esa limonada que me tomé! con hielito picado y la pepas frescas de la fruta nadando en el vaso de vidrio que compré para ocasiones como esta. Cayó como bendiciones de verano en mi estómago maltratado por tanto café.

Sonó la bocina de la camioneta de la universidad; justo cuando me bebía el último trago de mi limonada.

Me despedí rápidamente de mi hijo; quien solo abrió un ojo para murmurar un adiós. Mas dormido que despierto, agarró sus sabanas, las apretó y se dio la vuelta dando por finalizado el breve acto de despedida.

Camioneta de doble cabina Toyota "Hilux" fabricada y ensamblada en Japón; al menos eso dice la propaganda comercial; me toca viajar en la segunda cabina; la primera se había posesionado de ella la secretaria académica del recinto. Llevo dos mochilas; en una mi ropa (por si acaso me tengo que quedar a dormir) y en la otra mis cachivaches que nunca dejo: celulares, cámara, baterías recargables, bolígrafos,cartera, ipod, auriculares, anteojos, documentos, etc.

Voy a viajar incómodo__ pensé___ Estos vehículos fueron diseñados para transportar enanos orientales pero yo, que soy un hombre de mediana estatura, me veo encogido como sardina.

Se que el chófer es de confianza; es el que le conduce a la rectora de la universidad, pero por experiencia de muchos años no trato de entablar ningún tipo de conversación no vaya a ser que me azote todo el camino,hablando, por ejemplo,de la Serie de Béisbol del Atlántico que arranca mañana.

Enciende el aire acondicionado. No me gusta pero me aguanto. Prefiero bajar los vidrios y disfrutar del aire fresco de la mañana; va a ser un buen día soleado y de agradable temperatura.

Justo cuando entramos a la carretera de macadán; la misma que va hacia Managua; enciende la caja musical del vehículo y recibo la primera descarga de lágrimas de "Air supply"

"I 'm all out of love, I'm so lost without you I know you were right believing for so long I 'm all out of love, what am I without you I can't be too late to say that I was so wrong"


¡Ya la cagamos!__ pensé para mis adentros; solo eso me faltaba un romanticoide que se quedó en los años ochenta. Me acomodé como pude saqué mi ipod nano y al oído. Suena "The stone" de Dave Matthews Band. Que alivio...

El camino estaba bastante bueno; habían reparado por fin los hoyos que nos habían castigado por casi un año. Con buena ritmo estaremos en Waspam en dos horas.

Me alegró encontrarnos al menos tres zopilotes rey con su majestuoso cuello blanco; posado tranquilamente al centro de la carretera. Eso es una señal alentadora de que la selva se está recuperando del desastre del Huracan "Felix".



En treinta minutos estábamos en la Comunidad Indígena de Sin Sin cubierta de brumas.




Sin mucho esfuerzo podíamos observar las secuelas de la devastación; chozas con techos de plástico donado por la ONU, niños hurgando las pailas en búsqueda de un poco de comida.


La escuela está totalmente destruida y el gobierno todavía no le ha metido mano a su reparación. Supongo que la educación, al menos en estas comunidades, no es prioritaria.



Llegamos a la Comunidad Indígena de Santa Marta; una delgada cuerda de nylon está cruzada a lo ancho del camino y nos impide seguir. Volvemos a lo mismo_ pensé_ los comunitarios está cobrando peaje por pasar. No es que sea malo en sí pero me molesta el incierto destino que le dan al dinero; y además, todo tributo tiene que estar regulado por ley.

Poca actividad económica; uno que otro, comunitario se asoma desde la puerta de su vivienda a husmear quienes vamos en la camioneta.

Veo la tristeza en el rostro de los comunitarios. Los eternos olvidados del gobierno; los primeros en la fila de los candidatos electorales.

La mayoría de la viviendas están destruidas incluyendo la Escuela. No dejo de sentir un jincon en el pecho. Mas allá del discurso político está la realidad llena de dificultades y sacrificios para esta gente que solo quiere reponerse del desastre y trabajar.



Entramos a Waspam; la capital del Río Wangki, frontera con Honduras y el comercio estaban en plena actividad.

Fuimos recibidos por la Rectora quien nos invitó a desayunar en el "Comedor de Funez" a orillas del Río Wangki y mi corazón se encogió nuevamente al ver los grandes terraplenes al centro del Río; señal inequívoca que los errores se pagan caro. Eso es el resultado de despale indiscriminado del bosque y la cuenca del Río. Se me había quitado el hambre.

(Continuará)

Homero.


7 comentarios:

Gatadeangora dijo...

Que relato mas interesante,espero impaciente la continuación.
Besos

Doncel dijo...

BUEN RELATO:
Gracias por subir a esta colina.
Saludos dsde España.

Ana dijo...

Querido amigo, vengo de leerte en coctelera y añadirte como amigo a uno de esos múltiples blogs que manejo.
Al leer tu preferencia por éste he decidido dejarte aquí mi saludo.
Te remito desde mi nueva casa bloggera. En ella, desde antes de la semana santa posteo mis nuevas reflexiones.
Aunque por aquí tengo casa, como no la actualizo y es posible que así quede querría que supieras mi nuevo giro.
Buscaba, desde el final del verano llevar a cabo otra forma de bloggear. Pienso que la he encontrado poniendo mi pie en muchos lugares y no teniendo territorialidades.
Lo que en el pasado fue myblog es eso, pasado.
Si quienes allí encontré se mudaran iría gustosa allá donde llegaran.
Ni sombra de lo que fue.
En cuanto a lo que nos cuentas me queda agradecer que abras esa ventana a mis ojos.
Besos :)

calma dijo...

Qué importante es que se tomen medidas para ayudar a esos niños y a esas personas a seguir adelante..
seguiré leyendo tu relato, me parece muy interesante.
Un beso

Lara dijo...

Deseando que continúes ;)
Besos muuuacks!

Alicia dijo...

Tu relato Homero, me ha dejado sin respiración. No se trata que sea interesante, no se trata de leer un cuento o una novela sino una dolorosa realidad. De pronto me sentí sumergida en la lectura de una de las más extraordinarias historias que he leído; "La Vorágine" de José Eustaquio Rivera.
Quiénes vivímos en ciudades como Buenos Aires no podemos entender que existe un mundo diferente. Lamentándome de cosas de mi entorno, comentaba con mi amigo centroamericano, tu vecino, y me dijo un día; "No Alicia" "No me hables de pobreza" "Tú no la conoces" Creo que es cierto.
Vale aclarar que "La Vorágine" te lleva a un estado de confusión dónde no sabes si el autor estaba contando una realidad o la historia es producto de la fiebre. Creo que lo mismo debe sentirse viendo el escenario que describís.
Un abrazo amigo.

RosaMaría dijo...

Una realidad cruda y a la vez entrañable por la gente que siempre es lo rescatable de cada país y de cada situación.
Valoro muchísimo tu fuerza tanto en tu hogar,(niño, perro,entorno)como en lo que imagino que es tu trabajo, valoro asimismo tus crónicas, breves e ilustrativas de una realidad ineludible por la que tu lucha, aún siendo un "grano de arena" aporta un poco de razón, colaboración y amor a la recuperación de la situación. Muy buenas las fotos. Un abrazo lleno de energía: Rosa