lunes, 22 de noviembre de 2010

LA NIÑA DE LA BANCA

(Foto tomada de internet)

Ella estaba sentada en la banca; sin ninguna intención de apresurar el tiempo.

¿Como te llamas niña? Yo me llamo Edmundo Cerdeña pero todos me llaman "Mundo" ja...ja...ja.. que fuera cierto, no estaría en la desgracia que vivo.

¿Y que haces aquí niña? Yo ando vendiendo "paquetes de ilusiones" es decir la lotería ¿Quieres comprarme un vigésimo? No, no, hay dejalo, seguro no andas un centavo en el bolsillo, pero de verdad ¿Quieres comprame uno? __

El hombre vuelve a ver a la niña que atenta observaba su entorno, apenas sin reparar en él._ ¡Vaya niña! tu si que no hablas.

Yo el otro día me encontré con una niña como vos que hablaba hasta por los poros; ella es mas gordita, supongo por que siempre esta comiendo, habla y come todo el tiempo.

En este saco que miras camino todas mis desgracias tengo una foto con el Presidente cuando pasó por aquí haciendo su campaña, no creas la camino por si algún día me decido y voy a la capital a hablar con "el Hombre", seguro no tendré dificultad para que reciba a un amigo. ¿Por que somos amigos no? ¿Que dices? Bueno, no creas que soy del gobierno, no. Cuando se vive en la miseria el único gobierno que hay es el de la calle.

El hombre volvió a ver a la niña nuevamente, quien permanecía impasible viendo para otro lado y le tocó con su dedo índice el hombro; la niña volvió a verlo y le sonrio

¡Oye niña! te estoy hablando no seas mal educada... la niña hizo un ademan con su dos manos y el hombre se levantó de la banca en la que se encontraban sentado y dijo: ¡Maldita sea! la niña es sordomuda.


Homero.
Mi Cuarto.
Noviembre 22, 2010
Managua, Nicaragua.


4 comentarios:

Blog A dijo...

A veces estamos tan inmersos en nosotros mismos que nuestra vanidad nos impide ver que esa muchacha era sorda.
Un saludo ( Caperu)

HOMERO dijo...

Así es Caperu: Ese es precisamente la idea principal del relato. Besos. H.

Lara dijo...

¿Lo has escrito tú? me gusta ;)
Muuuackssssssss!!!!

HOMERO dijo...

Por supuesto Lara. El relato es mío publicado bajo mi pseudónimo Homero Nicaragua. Besos. H.