viernes, 16 de octubre de 2009

TENER LA RAZON


No siempre tener la razón justifica un correcto proceder; a veces el tener la razón y pelear esa posición con intransigencia, crea traumas, provoca fracturas y sale gente lesionada, incluso terceros que no tienen que ver directamente con el conflicto en cuestión.

Pongo de ejemplo lo siguiente: usted va conduciendo su carro y mira que el semáforo está en verde; en la via transversal usted observa que un vehículo avanza y no disminuye la velocidad; usted piensa: DEBE DETENERSE POR QUE LLEVO LA PREFERENCIA y continúa avanzando. Observa que el otro vehículo no disminuye la velocidad y usted "picado por el gusanito de la razón" tampoco disminuye su velocidad piensa: SI ME CHOCA YO TENGO LA RAZÓN, VA A PAGAR POR LOS DAÑOS.

Efectivamente, se da la colisión y despúes de todas las diligencias del tránsito papeleo y demás: USTED HA GANADO EL CHOQUE POR QUE TENIA LA RAZÓN.

¿Pero para qué le sirve?

¿Quien le paga los golpes y traumas que sufrieron sus acompañantes, usted mismo?

¿Quien le paga los disgustos y tiempo perdido en las vueltas y la burocracia?

Nadie los paga pero usted "HA GANADO" POR QUE TENIA LA RAZÓN.


Homero

4 comentarios:

Julia dijo...

Tenés razón, Homero. Pero también es cierto que hoy en día se respetan cada vez menos los derechos de los demás. Y entonces muchas veces tenemos que "ceder" para que "el mal no sea mayor" (pero tampoco es justo, no?).
Un abrazo, amigo.

HOMERO dijo...

Definitivamente Julia; no es justo. El ceder es en beneficio propio y del ajeno. Un abrazo amiga. H.

Lara dijo...

Pues si, es tal y como tú dices. Y además yo soy de las que piensa que nadie tiene la razón, todo es cuestión de puntos de vista.
Muuuuuuuuuacks!

HOMERO dijo...

Lara: Es cierto lo que planteas; tener puntos de vista diferentes no es tener la razón o estar equivocado. Un beso. H.