Era a mediados de Marzo
Esa noche hacía mas calor que de costumbre.
Abdulia acostumbraba a dormir
desnuda
empiernada con sus sábanas.
Bajó lentamente por el marco de la ventana
un gusanito peludo y feo.
Se posó suavemente
en uno de sus pezones
y comenzó a mamar.
Abdulia se despertó
por el cosquilleo en su cuerpo
Su cuerpo caliente
sudaba a chorros.
Miró al gusanito
y no le dijo nada.
Así todas las noches
bajaba el gusanito
y de sus tetas se pegaba.
Abdulia
comenzó a observar
como el gusanito
engordaba.
Estaba desarrollando
cuerpo y pelo.
Le hablaba.
Y hasta lo acariciaba
con sus dedos largos.
Entró el invierno en Mayo
y con las primeras lluvias
el gusanito se marchó.
Abdulia lo esperó
todas las noches
Maldecía la hora
en que el gusanito se había marchado.
Hasta que una de esas noches
descendió el gusanito del marco de la ventana
y se pegó a la teta de Abdulia.
Estaba disgustada
pero no le dijo nada.
Cuando hubo terminado de mamar
el gusanito;
Abdulia agarró un machete
y con certeros golpes
hizo picadillo al gusanito.
Al día siguiente
Abdulia amaneció enferma
sus tetas se le habían secado.
Tres días después murió de inanición severa
seca como estopa de toronja.
Todos en el pueblo
comentaban
la muerte de Abdulia.
"La pobre perdió su hijo al dar a luz
murió de tristeza..."
Comentaban...
"Le hicieron embrujo..."
"Tenía cancer...
Nadie lo sabía
excepto yo
y ustedes ahora...
Homero.

