
Este día genera en mí sentimientos encontrados: pienso que actualmente está desnaturalizada esta celebración; hipócritamente se le preparan festejos a "nuestras mujeres" en las casas (pero ellas son las que cocinan, lavan los platos y limpian la casa, como siempre lo han hecho), centros comerciales (promociones 2 x 1, entradas de cortesía, etc) y centros de trabajo (las famosas fiestecitas que todos conocemos o el almuerzo con el Jefe abusador); pero al día siguiente siguen siendo sometidas al acoso diario sexual, a la discriminación en las condiciones de trabajo y salariales; siguen siendo víctimas de los delincuentes que al amparo de la fuerza y la ventaja posicional las reducen a simples objetos sexuales, las violan, las golpean, las lesionan o las matan.
Tengo la fortuna de estar al lado de mujeres luchadoras de tiempo completo como mi madre, esposa e hijas, amigas y colegas de trabajo; mi profunda admiración y respeto para ellas y para todas las amigas blogueras que conozco.
Un abrazo fuerte.
Homero.